Manifiesto
Con el herbario he notado como cada planta tiene su propia manera de encontrarnos.
Hoy, más que un taller de plantas, el herbario se ha transformado en un pequeño taller de jardines. Un lugar donde las flores, las hojas, las raíces y los aromas se transforman en tisanas, cosmética botánica, perfumes y pequeños rituales para la vida cotidiana.
Últimamente de aquí nacen Jardines que caben en una bolsa, pero contienen todo un universo. Algunos guardan pomadas con plantas medicinales, otros, aromas que nos devuelven a un recuerdo, sabores que nos reconfortan o preparaciones que nos invitan a cuidar de nosotros mismos.
Cada jardín ha nacido de una conversación, de una intención, de una manera particular de habitar el mundo.
Porque así como no hay dos flores iguales, tampoco hay dos personas que necesiten exactamente el mismo jardín.
Y tú, ¿qué jardín llevarías contigo?
Arma tu jardín